Schoonheden in de Efteling (I) / Efteling Express // Dramas & Trenes con 10 horas entre Madrid y Kaatsheuvel

Ahí debajo están Paula y Jesús Vázquez esperando a que lleguen
los concursantes de Efteling Express

5 mamarrachos frikis que confiaron en las empresas áreas, ahora se verán abocados a buscar alternativas para lograr llegar a su destino: Hacerse una foto con Pardoes. ¿Quién será el primero en llegar donde este él? 4 maricones y un 1 heterosexual lucharán hasta la extenuación para lograr el objetivo. Además durante esta aventura se encontrarán con numerosos problemas, retrasos, drama, lluvia y hasta un "Guest starring en el último día". Esta es la primera de las entradas dedicadas mi primera visita a Efteling, que he llamado Schoonheden in de Eftelingen (Amigas en Efteling), una adaptación del nombre original del grupo de Telegram, que arrancaaaaaaaa [como decía Paula Vázquez en el primer Pekin Express] con el Capítulo 1: Efteling Express.

Antes de llegar ya teníamos hecho el check in. Detalle de la app de Efteling

Para contar la historia de este viaje hay que remontarse unos meses atrás en los que Jandro-Odros-Alejandro-Alex M. Sanguino, conocido por ser creador de juegos de mesa. la mitad del podcast Pesadilla en el Parque de Atracciones, miembro de los organizadores de la Frikiparques y desde esta semana se ha anunciado como vicepresidente de la recién creada AAPTA (Asociación de aficionados a los parques), decía que tenía que llevarme a Efteling y tenía que ir con él por primera vez. Así que entre cosas de la vida, hasta que no llegamos al verano no pudimos concretar bien el viaje. 

Mira que se convierte en algo complejo organizar a las 5 personas que al final iríamos. Lo que teníamos claro es que no queríamos ir en una época con una de sus atracciones "estrellas" cerradas por lo que los astros se encajaron, nos dio la bendición Esperanza Gracia, y conseguimos que el puente de octubre fueran los días elegidos.

Unas semanas antes fueron unos amigso y-.. / Fotografía: Robert

El primer drama previo del viaje: Danse Macabre cierra por motivos inesperados durante varios días. Tantos días como 11. Teniendo en cuenta que el 21 de septiembre se produjo el cierre y hasta el 2 de octubre no se volvió a poner en marcha. Desde el día 21 vivíamos un poco en el limbo de si una de las atracciones más emblemáticas del parque la podríamos probar o no. Tuvimos miedo. Tanto que según cuentan las leyendas, alguno puso una velita a algún santo para que abriera cuando estuviéramos nosotros. 

Lo "mejor" era seguir día a día por diversas webs lo que sucedía, como sacaban una pieza blanca en un camión. Al parecer los de Intamin estuvieron por allí para arreglarlo lo antes posible. Pero no voy a hablar mucho de Danse Macabre porque le voy a dedicar una entrada para ella sola. Esto es un spoiler de lo que me ha gustado la atracción...

El segundo drama, el drama áreo: Éramos 5 personas, 3 que salían desde Barcelona y 2 desde Madrid. Habíamos conseguido ajustar los horarios para llegar con una diferencia de media hora ambos grupos al aeropuerto de Bruselas para así coger todos juntos el coche e ir para Efteling felizmente cantando canciones de coche como las de Miliki o Rita Irasema... ¡Qué no! Que teníamos de Madonna y Dua Lipa, aunque en realidad acabaríamos con las de Efteling. Pero esto vuelve a ser otra historia. 

En fin, que dos días antes del vuelo, el miércoles, la sección madrileña mientras un servidor hacía un curso de buscar trabajo del paro -porque soy un señor de 45 años al que le empieza a costar que le contraten- recibo un mensaje de unos de los miembros del grupo, Juan, en el que con un tono de "Me va a dar un patatus" me dice que nos han cancelado el vuelo del viernes desde Madrid a Bruselas por una huelga que hay en el área de transporte de aquel país. 

Así que hicimos un comité de crisis, cogimos las canciones más tristes que encontramos, y como Juan es muy resolutivo encontramos un vuelo "relativamente barato" el viernes por la mañana pero con la llegada a Ámsterdam. 

Juan, es Teenage y tiene un último disco llamado Injusticia Sentimental


Adiós al viaje en coche cantando canciones. Hola a recorrernos buena parte de dos países en tren y bus para conseguir llegar a nuestro destino: La Tierra de Pardoes. Además cambiamos el horario, en vez de salir a las 12 de la mañana, salíamos a las 7. Es maravilloso la idea de pensar en levantarte a las cuatro y media de la mañana, y en media hora estar listo para ver una calle vacía e ir al aeropuerto. Con todo el sueño acumulado.

No pasa nada, ya estaba solucionado. Con un poco de suerte a la compañía original le sacamos algo de dinero por los perjuicios y porque es un poco opaco el tema del dinero que nos han devuelto y ya está. Todo estaba bien. Mientras en Barcelona, parece que su vuelo iba en tiempo, en hora y no habían tenido ninguna cancelación o amago por la huelga. Decidimos que este trayecto del viaje le íbamos a llamar el Efteling Express para ver quien conseguiría llegar antes. El resto del equipo salían de Barcelona al mediodía. Nosotros ya pensando con la buena fe que ya no nos podía pasar nada más

Jugando en el Photocall con Pedrito y los amiguis en el Parque de Atracciones de Madrid


Llega el tercer drama, estamos ya hasta la punta del nepe: Ya sabiendo que tenía que levantarme a las 4:30 de la mañana decidí que era maravillosa la idea de pasarme la tarde-noche del día anterior hasta las once de la noche en el evento que organizaba el Parque de Atracciones para presentar su Halloween. Una tarde entre chismorreos, comida, bebida y unos cuantos sustis pero claro, dormir dormir, poco.

A las 4:30 sonó el despertador. La parte positiva del cambio de horario del vuelo era que podríamos aprovechar parte del primer día en Efteling ya que llegábamos antes de la hora del cierre, que en ese día era a las 18:00 y, por el horario original de vuelos, no llegábamos antes. Bueno, pues vamos al aeropuerto, pasamos los controles -hace dos años que no volaba por lo que no sabía que ahora ya no tienes que sacar nada de las mochilas y lo ven todo más rápido-. Nos sentamos en el avión... y el avión pues que no arranca ¡Trata de arrancarlo! ¡POR DIOS! Que diría aquel.

Un muerto en el avión que no aguanto la espera. Descanse en paz... en paz del sueño

Se estropeó la cinta de subida de maletas al avión y tenían que arreglarla. Como decía Juan "Alguien quiere que no vayamos a Efteling pero nosotros como no somos creyentes vamos a hacer todo lo posible por llegar". Sólo fueron 2 horas y 48 minutos de retraso con lo que, en principio, hace que no llegue a las tres horas y no tenemos derecho a la devolución. 

En contraprestación el avión parecía un transatlántico por lo que teníamos pantallas donde poder jugar, ver series o pelis. Finalmente, y una vez ya volando, me puse a las Ovejas Detectives que me encantó. El viaje no era muy largo, aunque ya en vez de llegar a las 10 de la mañana lo hicimos a las 12. 

Mandando un mensaje al equipo de Barcelona

Lo importante de todo es que conseguimos llegar a Ámsterdam...cuando al bajar, lloviendo por la ventana, nos dimos cuenta que la cola para salir iba muy lenta sin un motivo en principio lógico ¡Si lo lento es entrar! Es que tuvimos la suerte de que nos pasaran un control de militares buenorros antes de poder salir de allí. 

Por desgracia había mucha persona con rasgos de latinos que dejaron apartados y no supimos que fueron de ellos. Nosotros pudimos salir para seguir andando por el aeropuerto, largo, grande, infinito y en busca de la estación de tren desde donde iríamos enlazado trenes para poder llegar hasta lo más cerca de Efteling. 


"Hello, goodbye, you were perfect
But now that the sun's coming out we're through"

Hello Goodbye - Erik Segerstedt & Tone Damli [Melodifestivalen 2013]


Juan tenía que comer algo, él es como un Gremlins pero al revés sino come cada pocas horas se transforma, así que hicimos parada de comer, y de pipí antes de seguir nuestra travesía por el desierto para llegar desde el aeropuerto de Ámsterdam.

La forma de pago de su sistema de trenes es bastante cómodo, puedes hacerlo en diversos puntos con la tarjeta bancaria. En la estación de salida te aparece en la pantalla un "in", puede que tengas que hacer como nosotros por el uso de alta velocidad un extra en otro aparato en el andén, y cuando sales al pasarlo es el out y se te cobra lo correspondiente al viaje que has realizado. Sin más. Cómodo, rápido y sin saber que has cobrado. Los trenes eran cómodos, algunos casi como con sofás. para poder sentarte en lo que durara el trayecto sintiéndote que estás en casa... o en un local de moda con un martini en la mano.

En Rotterdam, esperando dentro de esos trenes con sofás de bar de luces

Así tuvimos que hacer un transbordo de trenes, en alguna parada en no sé donde, para llegar al destino final, aunque ese transbordo fue un éxito porque era de los del estilo de como cuando estás en Príncipe Pio y cambias de la 6 a la 10 o viceversa. Total, un éxito, porque fue bajar del primer tren y estar en el segundo. Segundo en el que no descubrimos hasta que nos íbamos a bajar que estábamos en un vagón silencio e íbamos hablando como españoles fuera de España: en voz alta. Nadie nos dijo nada menos la mirada sentenciadora de una señora al irnos, puede que viniera con un mal fario. Después lo entendimos. 

Bajamos en la parada de Tilsburg desde donde nos quedaba el último tramo y estábamos ya a tan solo media hora del parque. Siempre es curioso cuando estás en un país nuevo, desconocido, que todo te parece una gran aventura cuando no sabes dónde está cada una de las cosas. 

La estación de tren de Tilsburg. Al lado justo un lugar enorme de alquiler de bicicletas

El autobús 300 que nos llevaba, vía Efteling indicaba en el frontal, hasta la parada de bus

Sólo teníamos que conseguir encontrar el bus que pasara por Efteling. Justo enfrente de la estación de trenes estaba la de autobuses, no tenía mucha perdida: buses y gente esperando. Sólo un autobús nos separaba de llegar a Efteling. 

Lo encontramos, funcionando con el mismo sistema del tren, darle con la tarjeta al entrar y al salir para que te calcule el dinero que te cuesta el viaje. Ahí ya nos relajamos bastante porque sabíamos que ya aparecía un cartel 300 "Destino quien sabe" vía Efteling. Parajes preciosos, iglesias, carreteras, la señalización que te indicaba que íbamos hasta Efteling.


El túnel previo a que se puedan ver las vistas más conocidas de Efteling

Unos pocos minutos después y veíamos la verja de la parte de atrás de una de las áreas de Efteling, un cartel de Efteling y un personaje. Un giro. Habíamos llegado a la estación de bus. De primeras me encontraba un poco perdido hasta que pasamos por un túnel... y tras él... la icónica entrada del parque holandés. 

¡Ya estamos aquí! ¡Ya estamos aquí! ¡YA ESTAMOS!

Sin darme cuenta en ese momento había llegado a un lugar que, sin conocerle, me iba a dar la sensación de estar en casa. A veces el hype no mata un lugar, simplemente refleja lo que es.

Momento llegada, pero ni Paula, ni Jesús, ni Raquel, ni Cristina... ¡Nadie nos recibió! xD

Reel con toda la aventura contada en menos de 3 minutos

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