[ Halloween Voyage 2002: Cuando el friki en mi interior explotó de felicidad ]

Se viene entrada nostálgica. En la Disneylandia del Amor está a punto de cumplir, exactamente el 11 de noviembre, diez años pero es que estos días también se ha cumplido un veinte aniversario de algo que a muchos nos marcó. Momento en el que se ve una nebulosa, entradilla con cámara y regreso al pasado ¿Cuándo os distéis cuenta que erais unos frikis de los parques? En mi caso creo que hubo varios momentos: El primero cuando era pequeño y el mejor día del año era en el que mi familia, mis primos, mis tíos y yo, nos íbamos al Parque de Atracciones de Madrid. Aún recuerdo que me montaba unos fanzines to' chulos en mi casa. El segundo cuando descubrí los foros de internet, exactamente la llegada al CEEMR, del que aún queda una página de Facebook, que hablaba de todo lo que iba a ser el Parque Warner cuando aún estaba en construcción.

El tercero: Asistir al primer Halloween Voyage. Éste era un viaje que se organizaba cada año desde la anteriormente conocida como UM Community, ahora PACommunity, y que en el 2002 tuvo su primer viaje completo del 18 al 20 de octubre. Ese fue el otro momento en el que dije: Éste es mi lugar.

El Dragon Khan en su plena esencia

Podría decir que es que tengo una memoria prodigiosa para contar todo lo que viene a continuación, pero es que un servidor hacia unos diarios de viaje que eran para enmarcar. He sacado las notas para poder completar todo lo que mi cerebro no ha retenido o tenía distorsionado.

El jueves 17 de octubre de 2002 cogíamos unos amigos en Madrid el famoso Tren Estrella. A los más jóvenes del lugar puede que ya ni os suene pero era un tren que parecía sacado de los años 50, que aún seguía en el año 2002 en funcionamiento. La cara del padre de uno de mis amigos amigos, que le llevó hasta allí, era "Pero ¿Estos trenes siguen en funcionamiento?". Sí, lo estuvieron hasta hace muy pocos años que acabaron fusionado con los trenes nocturnos que eran un poco más modernos. El coche 51 y un habitáculo para 8 personas que vamos a ir más apretujados que cuando te pones un calzoncillo marcapaquete. Eso sí, teníamos comida y bebida de sobra, que íbamos como por si hubiera una parada de emergencia que tuviéramos algo para comer.  Ese tren es para enmarcar la de historias que pasaron allí, no ese año, pero sin en posteriores. No había Halloween Voyage que no fuera así... hasta que te haces más mayor y dices "Mira, mejor un AVE que ahora pasan por Camp Tarragona". Que madrugabas al final para cogerlo lo más pronto posible pero al menos llegabas. Bueno, al principio mas directo y después dando vueltas por muchos sitios cuando quitaron los buses directos. 

A las cinco y cuarto de la mañana del viernes 18 de octubre llegamos a la estación de Tarragona. A esas horas nos tocaba esperar al primera Rodalias con destinación PortAventura, que nos hacia muchísima gracia como la voz cambiaba casi de entonación diciendo con énfasis que íbamos a este lugar. Por lo que optamos por irnos a echarnos en la playa a esperar. Nuestro nivel de imaginación estaba alto: al amanecer pensamos que al fondo había una isla y que podría ser la del Monkey Island. A las nueve de la mañana fue cuando cogimos el tren que nos dejaba, en una sola parada en el resort... y aquí viene uno de esos momentos que siempre hemos disfrutado muchísimo dando igual los años que tengas: Cuando vas en el tren y ves la figura del Dragón Khan en la lejanía. Tengamos en cuenta que estamos en 2002 que no había ni Hurakan Condor ni Shambhala, ni se les esperaba, aunque era el año en el que Universal abrió el resort y el parque acuático. En los siguientes años, hasta en un viaje remember que nos hicimos hace cinco años, hemos visto ese skyline desde otros trenes, coches o buses que iban dando vueltas por Salou. A veces solos, otras veces en compañía, pero siempre con el mismo destino. Insertar mirada épica en este lugar.

Vistas del Hotel El Paso desde nuestra habitación.

Sería la primera vez, o de las primeras, que iba a un hotel con los amigos, solo y encima con estrellitas en su cartel: Hotel El Paso. Los recepcionistas iban disfrazados y, siendo ni las diez de la mañana, nos llevaron con el carrito de golf a las habitaciones que, esto ya no lo recordamos, estaban disponibles a esa hora. Un viernes por la mañana... Ahora lo normal es que hasta las tres no estén. También es verdad que en años posteriores ya empezó a pasarnos lo de tener que dejar las maletas e irnos al parque sin tener aún habitación. Pasamos por todos los hoteles del resort que estaban abiertos. Además de El Paso en años posteriores estuvimos en el Caribe Resort -que los primeros años fue hotel asociado-, Hotel PortAventura y el Hotel Gold River.

A ver, es que nosotros éramos felices con esas habitaciones. El parque ya al lado dispuestos a entrar y nuestra tarjeta todo chula del hotel con un Woody de Halloween. Sin tiempo que perder nos fuimos al parque. Ahora lo veo con nostalgia absoluta porque los detalles, la inmersión, todo estaba muy cuidado. Con los años se notaba cada vez menos esos detalles pero nosotros nos lo pasábamos siempre bien con la compañía.

De arriba a abajo:
la subida a PortAventura por la cuesta / la entrada a México / El puente del Far West

El Halloween se notaba en las áreas temáticas de Fer West y México que era dónde estaba concentrado. Concentrado, con animación durante todo el día, la música de terror. Realmente impresionaba lo cuidado que estaba, era una época de mimo al parque -como sucede ahora con Horrorland-. Un grupo de jóvenes se aventuraba a ver por primera vez la celebración de esta festividad en un parque. Ese día estuvimos viendo los espectáculos del Terror en el Saloon y, uno de los espectáculos míticos que debería regresar, El Diablo Dijo Sí. La Cantina era el lugar donde disfrutamos de este show con elementos de apertura, drag queens, canciones petardas y un diablo más marica que todos los frikis de los parques juntos. Con mi respeto al sector heterosexual que sé que también tenemos un porcentaje dentro, y los aceptamos como personas que son.

Foto de grupo de todos los del Halloween Voyage 2002

Una de las cosas más sorprendentes fue ver a todas las personas del viaje en el hall del hotel. Éramos unos 60 a los que nos fueron llamando por cada habitación darnos identificaciones, planning de actividades y demás cosas importantes para estos días. Aquello era como un Gran Hermano, que era un programa que había empezado dos años antes, algo que se repetiría en las siguientes ediciones donde el número de personas aumentaba hasta las 100 o más. Fue un lugar donde se vivían reencuentros, conocer nueva gente, y reunión de amigos. Muchos estuvimos la mayor parte de las ediciones que se hicieron en PortAventura. Desde 2002 hasta 2011 se hizo cada temporada de Halloween en el resort con una sola excepción en 2005. Por mi parte estuve en todas, excepto la del 2008, y era como un campamento escolar pero con personas mayores. Comencé yendo con 21 años y el último lo hice ya con los 30 cumplidos. Todo esto para entender lo importante de este viaje, y que podéis leer por Confesiones tirado en la pista de baile como fue cada edición y hasta unos recuerdos sonoros.

Dos momentos de La Parada de los Monstruos

Como buenos jóvenes con poco dinero acabamos en el McDonalds de Salou comiendo, regresando y pidiendo a algún compi de viaje que me hiciera un repaso por todas las personas que estábamos en el hall. Lo que no sabía es que en un momento aquello acabó con una pelea de cojines maravillosa y surrealista a la vez. 

No sé como aguantaba tanto tiempo despierto si a la mañana siguiente, el sábado 19 de octubre, nos esperaba un largo día. El nivel de "sensibilidad" estaba tan alto que al dar los buenos días a un compi de habitación casi salta como si yo fuera un monstruo. Otro momento que guardo con gran felicidad, como en años venideros, era el momento del buffet. Aquel año era el primero para mí, no recuerdo haber estado en otro, con lo que imaginaros como fue. Comida, de todo tipo. Lo fue todos los años, excepto uno que mi nivel de alcohol en sangre debía estar con una resaca acompañada... una noche mítica que algunos aún recordamos cada dos por tres. Esto os lo cuento con unos tragos que dirían los mexicanos.

Siempre será el Costa Caribe por muchos cambios de nombre que tenga

En aquella época el Costa Caribe -ahora PortAventura Caribe Aquatic Park-  abría la zona interior, El Gran Caribe, y el río loco que salía por el exterior. No sabéis el calorcito del bueno que hacía ahí dentro. Hablando de calor: TODOS los años, excepto uno, tuvimos un buen tiempo que daba gusto. Sólo en el 2003 tuvimos una hecatombe tal que llovía, diluvio, se inundaron habitaciones, gente atrapadas en ascensores. Aquello se parecía más a Aún sé lo que hicisteis el último verano.

Recuerdos olvidados de épocas pasadas. Nuestro amigo Alex tuvo que volver al hotel para recoger un carrete de fotos, porque en aquella época aún no había las digitales. También estamos en el espacio tiempo donde nos mandábamos SMS e intercambiábamos los mails para al llegar a casa usar el Messenger. Amiga, date cuenta el paso de los años. Que no se hacían fotos con el móvil.

Momentos divertidos a la entrada de PortAventura

En aquel 2002 el Halloween estaba muy cuidado: La Mina del Diablo, usaba toda la zona de espera de la atracción de El Diablo y lo hacía para un pasaje del terror tematizado en una mina que se había venido abajo, dejando entre los restos a mineros que han acabado volviendo a la vida con muy mala leche. Sigue siendo un pasaje mítico e inmersivo con el área donde se encontraba. Desde el inicio de las celebraciones del Halloween estaba El Establo Maldito, que estaba llevado por la misma empresa que en su momento había montado el Pasaje del Terror, con los personajes clásicos de todo pasaje clásico, valga redundancia. Aún recuerdo a mi amigo Carlos reírse de mí porque le decía "Oye, Carlos, no me empujes" Después me dijeron que Carlos no era él el que me empujaba... que era un monstruo. Para cerrar el día, una tradición que se volvió año tras año, estaba hacer la mega cola de La Selva del Miedo. Allí nos juntamos buena parte de la gente para entrar todos juntos a este pasaje al aire libre, aunque en aquella época se hacía en México y había una parte interna que se hacía en la pirámide maya. Inolvidable el susto del payaso al finalizar que hizo a Alex caerse de lado. El pasaje se siguió haciendo y acabó yéndose a la Polynesia donde quizás encajaba todo mucho más, tenían más espacio y las colas eran aún más largas

En algún momentos vimos La Parada de los Monstruos, el tiempo se nos estiraba mucho más hace veinte años, que se hacía en el Far West con toda la temática de Halloween. Mal rollero de verdad... porque lo que hay ahora, pues eso. Todo el mundo allí viendo pasar a los personajes. 

Al final de este día decidimos volver entrar a El Establo Maldito teniendo ese momento puntazo de ser el último pase, que la chica de la entrada nos metiera con el último grupo así como favor y que al final todos los monstruos tras los sustos nos fueran siguiendo hasta hacer una conga al salir. Fascinante.

Nunca está de más ver la Stampida

Claro que ese día lo acabamos viendo en la televisión de nuestro cuarto... ¡La final de Popstars: Todo por un Sueño!. Siento que es homofobia que no esté en Spotify la sintonía del programa. Indignación absoluta. Después seguimos de fiesta, que yo sigo pensando que menudo aguante de cuerpo a los veinte años para posteriormente morir en la cama, y casi levantarnos para ¡Volver al Buffet!

El domingo 20 de octubre era ya el último día. Reconozco que ya desde por la mañana me daba bastante pena, estos viajes se convirtieron en una especie de campamentos de verano para adultos porque cada año descubríamos nueva gente, volvíamos a ver a amigos que, muchos de ellos, casi era de las pocas veces que los podíamos ver. durante el resto del año. Hubo momentos graciosos como la hostia que me di en la fuente de China cuando hacía ruidos, interactuaba y lanzaba chorros a los visitantes, no sería la primera caída, ni la última de esos años.

Arriba: El Tutuki Splash con su caída  / Abajo: Recuerdos del Sea Odyssey

En este día disfrutamos de lo lindo con el Vamp Freeze, en el lugar que después se ha hecho Bang Bang West! y su versión de Halloween, con un show de especialistas muy divertido. También hicimos un clásico que era: la foto vestidos de vaqueros... repetimos atracciones. Sea Odyssey estaba en su esplendor, como el Templo del Fuego abierto un año atrás, cuando había dos actores en cada pase. Creo que es una atracción que impresionaba entonces y sigue impresionando ahora. Creo que es un trabajo de actor que me fliparía hacer aunque fuera unos meses. Por supuesto nos montamos en estos días en atracciones más clásicas, ¡Ains esa Stampida que no rompía la espaldas! El Tutuki Splash, porque hacía calorcete, que hemos podido subir la mayor parte de años... y, por supuesto, el Dragon Khan donde acabamos subiendo este mismo día seis veces. Esa atracción que había probado en el año de apertura, pero que desde entonces no había vuelto a ir, era como un fin de semana maravilloso. Pero como todo lo bueno, y lo malo, tenía que terminar.

Momentos del divertidísimo Vamp Freeze

Regreso a Tarragona tras coger las maletas, cenar por la ciudad antes de coger el tren Estrella de regreso. Nos habían "ocupado" el espacio. Una vez dentro, tratar de dormir hasta que llegamos al amanecer a Madrid y cada uno a nuestros hogares. Así año tras año, los Halloween Voyage se convirtieron en una especie de saga cinematográfica de nuestras vidas, con sus dramas, sus risas, sus cosas, sus leyendas urbanas -aún me río de la de las orgías multitudinarias-. Diversas ediciones que además con los años empezaron a ser temáticas, con espectáculos, las celebres noches en el Saloon de los viernes de bienvenida con barra libre durante varias horas, muchas risas... Ains. Después llegó el momento que decidieron que este viaje se internacionalizaba y ahí ya buena parte del "reparto" decidimos que ya no iba a ser lo mismo por lo que nos bajamos del parque.

Alex, Carlos y un servidor, los mencionados en esta entrada

La vida pasa y estos recuerdos volvieron cuando vivimos la boda de Carlos que fue este verano, que en su discurso recordó aquellos momentos. 20 años después seguimos frikeando tan felices. Algunos lo dejaron, otros vinieron, nuevas generaciones de YouTuber, Instagramers y gente con ganas de seguir hablando de este mundo fascinante con las mismas ganas e ilusión. Pero estos tres de la foto de arriba seguimos siendo tan frikis como entonces y eso es maravilloso.



*Todas las fotos son de cámara analógica y de los días del viaje. Ahora lo llamaríamos vintage

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