Blast to the Past. Anteriormente en viajes a Disneyland Paris...


Si algo me ha gustado desde que tengo uso de razón es escribir, así que cada vez que he hecho un viaje me he llevado un cuaderno en el que ir apuntando anécdotas o, mucho antes, al finalizar el viaje lo que hacía era recopilar los mejores momentos y algunas anécdotas para evitar que un día se perdieran en mi memoria. Así puede recuperar en este post como fueron las visitas a Disneyland Paris, la primera lo sería cuando el parque todavía era conocido como Euro Disneyland. Viajamos 23 años atrás en el tiempo.

Ya había dejado puesto en alguna otra entrada como fue mi primera vez. Nos tenemos que remontar a febrero de 1994 donde nuestro colegio decidió que el viaje de fin de curso para 8º de EGB fuera a París y uno de los días hacíamos visita a Euro Disneyland. Tal y como estaba la situación del parque en aquella época, era 1994 y el resort se encontraba en un momento crítico que podría provocar hasta el propio cierre del mismo, nos dijeron que el plan en principio era ir a Euro Disney pero sino se haría algún plan alternativo. La sangre no llegó al río y allí nos plantamos un frío día invernal.

Cuando a los de marketing se les ocurrió a última hora cambiar el nombre e la atracción.

Febrero. París. Imaginad el frío. Un grupo de adolescentes entre revoltosos y tímidos que se habían empapado de aquellos reportajes del Club Disney que hacían de los parques Disney, primero los americanos y desde la apertura del europeo en éste. Llevábamos un mapa fotocopiado del parque como referencia. Nosotros íbamos en nuestro bus, que fue el que nos llevó desde Madrid a París pasando por Versalles, viendo como el tiempo era típico de este mes: gris y lluvioso.

Nos dejaron a nuestras anchas durante todo el día y, la verdad, es que flipamos bastante. Esto es lo que sucede cuando eres un fan de Disney acérrimo pues la verdad es que, pasado el día, lo recuerdas como una especie de sueño borroso. Algo parecido a nuestro viaje a Orlando del año pasado, como si no fuera real una vez que haya pasado tras verlo tantas veces en la tele. Aún ni siquiera estaba Space Mountain aunque el edificio estaba en construcción y todavía tenía planeado llamarse Discovery Mountain. Nos hacemos mayores, amigos, nos hacemos mayores.

La sensación fue que flipamos muchísimo con todo, desde Phantom Manor -que se convirtió en una de mis atracciones favoritas-, a los Piratas del Caribe -que si recuerdo que era uno de los lugares más calentitos del parque por eso del Caribe y la humedad-, el viaje de Star Tours -O como hacerse fan uno de Star Wars después de probar la atracción-, la Big Thunder Mountain, Indiana Jones y el templo maldito o perderse por Fantasyland,

¡Bienvenidos a Disneyland Paris! (Insertar música pegadiza)

La segunda vez fue pasados diez años. En diciembre de 2004. Un AVE a Barcelona fue el primer paso para este viaje que no estaba en mi agenda de previstos pero fui como una especie de suplente a una persona que ya no iba a viajar y yo, cual reserva de Gran Hermano, decidí hacerlo. Mi viaje iba a ser algo parecido a Madrid-Barcelona-Girona-Beauvais-Paris-Disneyland como si fuera una especie de La Vuelta pero en vez de bicicleta tratando de usar la mayor parte de los transportes.

Phantom Manor, una de mis atracciones favoritas

Una de las partes divertidas del viaje fue que al llegar a Barcelona no sabíamos como íbamos a regresar desde Disneyland hasta París. Un microbus, como si fuéramos de gira, y listo. Madrugamos para coger un bus a Girona, allí nos pasamos un buen rato jugando al Uno hasta que nuestro avión salía con camino a Beauvais que... parecía un lugar en plena guerra. Bajar del avión, ¡helados de frío! hasta llegar a la zona de recogida de equipaje y de la terminal que, al estar en obras, era como si fuera un refugio del ártico. Todo muy surrealista, tanto como encontrar sitio en el bus que nos llevaba a París porque eso era como si estuviera sucediendo el apocalipsis y un poco más y me da un jamacuco en plena búsqueda. De París al metro. Del metro al RER. Y en el RER, destino: Disneyland. Bueno la estación de Chessy Le Valle. En el camino a uno de nuestros amigos le gastamos la broma que se veía el Castillo de la Bella Durmiente pero no, se veían los Walt Disney Studios. De ahí a un bus para llegar al Hotel Santa Fe.

Ains, la original Space Mountain - De la Terre a la Lune, sin duda la mejor versión de la atracción

A partir de ahí la diversión ya estaba asegurada, disfrutar de las atracciones que hacia años que no probaba pero también era momento de descubrir aquella mítica Space Mountain - De la Terre a la Lune que ya daba los últimos coletazos antes de cerrar poco más que un mes después para reconvertirse en una versión actualizada. Toda la ambientación, la zona de espera, y esa banda sonora que puede que sea la mejor de una atracción de un parque Disney.

La cabalgata de Disney, para quedarse con la boca abierta todo el rato

El desfile de navidad tenía también una canción pegadiza que, ya por aquella época, uno la podía comprar de recuerdo en formato CD single. Recuerdo que el parque por la noche parecía mutar, y con esa mutación el Castillo parecía sacado de una película de fantasía y con el desfile nocturno Disney's Fantillusion que es de los mejores desfiles que he visto de Disney con sus carrozas que se transforman, los villanos, los héroes, sus paradas que además iban perfectamente a juego con la iluminación que se hacia en el Castillo y que correspondía a cada momento.

La torre de los Studios, ¿Sabéis que en realidad es los estudios originales es un tanque de agua?

Otro de esos placeres es el de caminar por el resort viendo todos los hoteles, algo que hicimos una de las mañanas para ir a los Walt Disney Studios que llevaban sólo un par de años abiertos. Fue emocionante conseguir hacerme una foto con Goofy porque aquello parece una pelea entre niños y adultos para hacerse las fotos... ahora ya no pasa porque ya se hace todo de una forma organizada y haciendo fila, pero antes aquello era un "Sálvese quien pueda". La hospitalidad de Disney lo es hasta en su centro de Atención al Cliente donde al vernos que éramos españoles empezaron a cantarnos el Amiga Mía de Alejandro Sanz, es lo que tiene que trabajara un chico español y le hubiera enseñado a su compañera francesa uno de los clásicos de Alejandro Sanz. Además nos dieron chapitas para poner nuestros nombres como si fuéramos niños pequeños, aunque la verdad es que solíamos perdernos a menudo. Todo sea dicho.

Mira, de aquí a astronauta hay un solo paso, ¿Eh?

Disfrutamos del Studio Tram Tour, aunque sólo fuera por el cañón de las Catástrofes. Flipamos con el lanzamiento de Rock'n Roller Coaster starring Aerosmith, y fue curiosa la experiencia de la atracción de Armaggedon (Ahí pensamos que un Alien Encounter hubiera encajado bien) y comprobé lo bien que se me da dibujar en el Art of Disney Animation haciendo un Winnie the Pooh.

Pues nada, aquí de visita al Templo Maldito como quien va a Toledo

Los espectáculos de Animagique y Cinemagique son mágicos y nos fliparon bastante. Ese mismo día se reestrenaba Indiana Jones et le temple du peril que había estado varios años "al revés" y se decidió volver a poner al derecho. Visitando mis bitácoras, a ver si pensáis que tengo tantos recuerdos en mi cabeza, he encontrado una lista de Cast Members monos incluso uno en las fotografías de Space Mountain al que le compramos la foto.

En aquel entonces estaba el espectáculo de La Leyenda de El Rey León con animatronics, actores, un Simba cachas... y la mitad de los actores con sus canciones de la película, un medley y sí, poder comprar el CD con todas las bandas sonoras. Llegamos a sospechar en uno de los desayunos que seguramente cuando a alguien le cantaban el cumpleaños feliz después lo ponían a la venta en la tienda del hotel.

Al regreso al aeropuerto, con ese microbus que teníamos contratado, el señor conductor ¡Se perdió! ¡Sí!. De eso que ves que se baja en una gasolinera y ya vas diciendo "Este hombre se ha perdido", y cuando ves que no va a poner gasolina sino a preguntar ya sabíamos definitivamente que se había perdido pero conseguimos llegar al aeropuerto pero por los pelos... Y allí vivimos un nuevo caos de gente, de espadas de plástico que se tenían que facturar porque no podían ir en cabina y casi vivimos un motín... y regresamos a España. Sanos y salvos. Alegría.


El mundo del descubrimiento, lo llamaremos retro-futurista


Saltamos un año después, exactamente a noviembre de 2005 junto con otro grupo de amigos salimos todos juntos desde Madrid con un tiempo estupendo camino a París, en esta ocasión a uno de los aeropuertos principales porque íbamos a pasar este primer día en la ciudad viendo sus monumentos para por la noche coger el RER con destino el Explorer, uno de los hoteles asociados de Disney que viendo la relación-calidad-precio sale más a cuenta si no estás en alguno de los importantes de los oficiales de Disney. Tal es así que nos salía más económico sacarnos el pase de temporada que comprar entradas de varios días.

Todo eso es gente, mucha gente, montones de gente

Desayunamos el primer día Cookies en una de las cafeterías de Main Street hasta que de repente vimos que por la calle empezaba a nevar (de mentira, que Disney tiene su propia factoría de nieve) y había algunos personajes pululando en un vehículo por la calle. La magia de Disney. No a todo el mundo le gustan las atracciones así en Indiana Jones et le temple du peril vivimos un momento de:

- ¿Qué tal estás, (Señora que dejaremos en el anonimato)?
- Mal


Cuando los Piratas del Caribe no tenían a Jack Sparrow

Fue el momento de redescubrir el contraste de la calle a cuando entrábamos en los Piratas del Caribe, que se estaba con tanto calorcito que daba pereza salir fuera de nuevo a la calle. Y llegamos a hacer grabaciones con una grabadora que llevábamos uno de nosotros para así, por ejemplo, que no fuera tan traumático It's a Small World. Fue el año que acababan de abrir Space Mountain: Mission 2 que estaba bien pero no era tan guay como la versión original. Mientras, al lado, estaban en proyecto de construcción de la atracción de Buzzlightyear.

Cuatro meses antes de la apertura la atracción de Buzz Lightyear ya tenía fecha exacta de inauguración


- Mira que mono
- Mira sigue siendo igual de mono

(Una amiga sobre uno de los Cast Members)

Detalle: Hasta hace relativamente poco, todavía quedaban elementos con DM, en referencia a Discovery Mountain

En la ceremonia de las princesas que se celebraba en la Plaza Central aparece Campanilla "saludando" desde las alturas del Castillo. Nuestra teoría era que realmente estaba atrapada y no tenía la llave para poder salir así que lo que intentaba, realmente, era pedir ayuda pero nadie la comprendía pero ya que está ahí hace que al Castillo le salten chispitas y quede todo muy bonito.

La Torre del Terror comenzando su construcción. Se abriría dos años después de esta foto

Descubrimos que si llegas a los Studios a primera hora hay una especie de ceremonia en la que dentro del Studio 1 empiezan a moverse todos los focos hasta que se abren las puertas traseras y te encuentras a los Cast Members aplaudiendo a toda la gente que va entrando. Muy bonito. Y allí, allí, ¡Una grúa! Sí, porque ya habían comenzado las obras para la construcción de la Tower of Terror que por tema de permisos se extendió más la duración de la construcción que en otros parques.

Disney Cinema Parade, la cabalgata de los Studios

En esta ocasión si pude ver la Disney Cinema Parade, una cabalgata que a día de hoy ya no existe, coincidiendo justo con la hora que íbamos a comer, pero nos la vimos. Este día, ya a la noche al regresar a Disneyland, descubrimos que también hay una ceremonia de despedida en la que Mickey Mouse dice adiós desde las alturas de la estación de ferrocarril.

Big Thunder Mountain, pasen que hay oro para todos, ¡PASEN! 

Este año fue el de coger una bolsa roja GIGANTE en la que fuimos metiendo todo lo que íbamos comprando para así tenerlo todo junto. También hicimos una cuenta atrás para usar el Fastpass de Big Thunder Mountain justo al llegar un minuto antes de la hora.

¿Os he dicho que Phantom Manor es una de mis atracciones favoritas? Pues eso.

"De Disney sales con cara de gilipollas", "Es que es tan bonito", ese fue el resumen del viaje en un par de frases.

Magicccccc Everyyywhereee... bueno, esta canción es de unos años después, esta es la época del Just like a dreammmm itttt

Y pasan tres años más hasta que nos plantamos en diciembre de 2008, la última visita al resort hasta la fecha, en el que acompañado por mi amiga M. decidimos irnos todo el puente de este mes pasándolo por Disneyland Paris porque ella nunca había estado y yo tenía ganas de volver. Coincidía con la extensión del 15 aniversario que había comenzado en marzo de 2007 y que se iba a extender hasta marzo de 2009, algo parecido a lo que va a pasar con el 25 aniversario que llegará hasta septiembre de 2018 añadiendo.

Creo que fue la primera vez que nos tomamos con mucha calma la visita a los parques

Salíamos de madrugada a París así que decidimos hacer un plan de esos que uno tiene que hacer al menos una vez en la vida: Quedarse a dormir en el aeropuerto para esperar la salida del avión. La poca gente que había por allí era muy rara y casi preferíamos que nos ignoraran a que nos hicieran caso. Acabamos cantando canciones de La Casa Azul como si estuviéramos en alguna manifestación o esperando a un concierto. Descubrimos dando una vuelta por la T4 que hay mucha gente tirada por los suelos durmiendo a la espera de coger un vuelo, incluso algunos roncando. Eso es nivel pro, como el "Pasma móvil" o lo que es lo mismo el cochecillo de la policía.

Tras facturar empecé a tener sospechas, llámalo ansiedad, de que la mujer no había pegado ninguna pegatina en la maleta y que esta no iba a llegar a París... y colamos por el control policial unas botellas de agua que se nos olvidó tirar. Tranquilos, realmente eran botellas de agua normales y corrientes.

Lo sé, doy miedito, ¿Eh?

El Menú Ready to go que nos recuerda al Well, are you ready to go... y go, go, que llegamos a París y la maleta no apareció, ¿Casualidad? Creo que no lo fue, reclamación al canto y ahí nos fuimos descargados de peso camino de Disneyland. En el bus camino del resort coincidimos con una familia española que, ella iba al Sequoia Lodge mientras que nosotros optamos de nuevo por uno de los baraticos y con ellos comentamos la pelea que tuvieron unos empleados de los buses.

15 aniversario de Disneyland Paris y la navidad, todo junto. Es bonito, ¿Eh?

Bueno, no pasa nada, ya estamos en Disneyland... pero no funcionan nuestras tarjetas de crédito, ninguna de las dos que tenemos. Afortunadamente había una chica española en Atención al Cliente y nos ha indicado que podíamos tratar de sacar dinero en un cajero en la estación de tren que ¡Sorpresa! No nos cobró comisión. Nos acordaremos de Natalia, la chica; Said, el chico moro que también hablaba español y otra chica a la que no entendíamos absolutamente nada...

En ocasiones veo a monstruos gigantes que no tienen muy buena pinta...

Pasamos por enmedio de Main Street justo minutos antes del desfile que parecíamos los protagonistas y tras montar en algunas atracciones hemos cambiado de parque para probar la Tower of Terror, que había abierto ese año: Simplemente espectacular. Tanto que acabamos repitiendo varias veces en los días que estuvimos por allí, entre las anécdotas aquel CM que nos decía que por favor mantuviéramos dentro de nuestro sitio los brazos, piernas, el desayuno y el almuerzo o la mujer que se le agarró a M. a una de sus piernas de la emoción y el miedo.

Rock'n Roller Coaster, la atracción con música de los Aerosmith

Los buses rosas que iban desde nuestro hotel, el Explorers, hasta el parque parecían el metro a hora punta y casi puedo decir que en algún momento ponían en peligro nuestra integridad física cuando se abrían las puertas para subir o bajar inquilinos de otros hoteles. Tanto es la cantidad de gente que había, era el puente donde todos los españoles decidieron venir, que en una de las ocasiones decidimos irnos andando y viendo los parajes de alrededor bajo la lluvia.

Alicia en una carroza que realmente parece que es una pesadilla, pero no... es una cabalgata.


Descubrimos que los CM se quedan con las caras de la gente porque los que nos solucionaron el problema con las tarjetas de crédito al vernos nos preguntaron que si ya se había solucionado todo, no sé si llegamos a ponerle una felicitación porque se lo merecían por el buen trato que nos habían dado.

La Leyenda del Rey León, un espectáculo que duró cinco años en el Videopolis

Fueron días de mucha mucha gente, con lo que había hasta cola para poder coger unos Fastpass de cualquier atracción. Uno de los lugares que más le gustó a M. fue el del Laberinto de Alicia donde se hizo casi un book por buena parte de sus lugares por los que nos perdimos un buen rato. Qué bonito es perderse para volver a reencontrarse. El Nautilus es muy chulo y se encuentra ahí al lado de Space Mountain casi como escondido.

Space Mountain, una de las mejores atracciones del parque se mire por donde se mire

En ocasiones de la gente que había queríamos huir de la cabalgata... pero ya no había espacio ni tiempo así que no recuerdo las veces que la vimos aunque fuera por partes. En más de una ocasión nos escapábamos a los Studios para ver... ¡Qué había más gente! Y un DJ en la plaza que ponía temazos entre ellos alguno de Kylie Minogue. Pasamos a ver a Stitch en Stitch Live! donde interactúa con los visitantes y se ríe con ellos. Recuerdo que esto fue más divertido que el de la tortuga que había en EPCOT.

Boot Hill, el cementerio de Phantom Manor, todo lleno de ironía

Momento histórico fue que, siendo esta la cuarta visita al parque, ha sido la primera vez que he podido montar en Autopia. Es de estas atracciones que sabes que no son espectaculares pero que te hacen gracia y la verdad que me lo pasé muy bien conduciendo en la oscuridad de Discoveryland. También nos hicimos muy fan de uno en Star Tours que iba con su espada láser imitando ruiditos de la pistola y que se le veía muy entregado a la causa. Algunos CM -aunque esto lo vimos más en Orlando- a veces entablan conversación contigo y uno de ellos nos contó que había aprendido español en una Escuela de Francia

Main Street USA, llegando al parque con todo navideño

En unas semanas será la quinta visita a Disneyland Paris, la cuarta en navidades, con otro aniversario por enmedio ¡y celebrando mi cumpleaños! ¡ALEGRÍA!

*Todas las fotografías, excepto las dos primeras que hacen referencia a la visita de 1994, son las que hice en esos viajes.

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